Doma: Entender al caballo
Si tenemos la intención de domar a nuestro caballo, la primera cosa que deberemos hacer es comprender su conducta; ¿por qué se muestra nuestro animal testarudo?, ¿qué le motiva? Un caballo solamante responderá ante un dueño comprensivo y atento que sepa apreciar de sus necesidades. Si el dueño se comporta mal, el caballo no lo aceptará.
Comportamiento social del caballo
Los equinos, son animales que tienen tendencia a vivir en un grupo social (manada). Una de las reglas más importante de una manada de caballos es la jerarquía: cada caballo dispone de una posición determinada dentro del grupo (de más relevancia o menos) la cual será importante comprender para poder determinar de qué manera vamos a realizar la doma.
1- Las yeguas de la manada heredan su rango, por lo tanto no deben pelear por él.
2- El macho, en cambio, debe de pelear para poder alcanzar una posición privilegiada dentro del grupo; esto le proporciona un carácter bastante más firme y combativo, lo que implica unas peculiaridades que tendremos que tener en cuenta para su doma.
3- El manejo para una labor determinada es más difícil ya que el animal se rebela con facilidad y no acepta las injusticias.
4- El semental jefe y la yegua jefa conviven en un mismo rango; el caballo de rango máximo (líder) puede echar a cualquier otro semejante del lugar en donde estén, sin que aparentemente haya nungún tipo de razón.
5- El equino poseedor de un rango inferior no puede pasar por delante de otro con un rango mayor. Tiene que ir por detrá suyo sin ningún tipo de queja. Esto provoca que en situaciones de riego, la manada no se descentralice.
6- El caballo de rango superior marca la dirección y el resto lo tienen que seguir; los potros también seguirán a las madres sin separarse en un solo momento de ellas.
7- El caballo de rango superior puede empujar a otros. Esto lo hace con la finalidad de que la manada no se separe y además para rechazar a sementales jóvenes que comienzan a imponerse. Esta es la razón por la que el caballo obedece al jinete, ya que al quedar fuera de su espacio visual, es como si el jinete fuera el semental que le está empujando.
Entenderemos mejor al caballo si sabemos comprender sus percepciones sensoriales:
La visión: el caballo tiene un campo de visión muy extenso, entre 340º y 360º con las siguientes peculiaridades: tiene un campo ciego que le impide observar en línea recta delante suyo, sobre poco más de un metro; su visión lateral con un sólo ojo no le permite percibir el relieve; por eso deberemos permitirle girar la cabeza. A pesar de que percibe mal los detalles, es muy sensible al movimiento y puede ver de noche.
El oído: el sentido del oído en el caballo está muy desarrollado: puede escuchar ruidos imperceptibles para el ser humano; sus orejas se orientan hacia el lugar en donde se han ocasionado esos sonidos.
El olfato: es también un sentido muy desarrollado. Pueden llegar a reconocerse por medio de este sentido, siendo por ejemplo el que utiliza el potro para buscar a su madre.
Los lenguajes: el caballo utiliza diferentes partes de su cuerpo junto con los sonidos para comunicarse, conviene saber qué quiere decirnos con cada uno de estos lenguajes:
Orejas: nos enseñan el verdadero estado de ánimo del animal. Cuando están lánguidas y caídas significa que el caballo no está a gusto o se encuentra indispuesto, aunque también es un síntoma de sumisión. Cuando las orejas están erguidas y moviéndose significa que el animal está en estado de alerta (vigilancia). Cuando están alineadas y giradas hacia delante, quiere decir que existe alguna cosa que le llama la atención. Con la posición de las orejas en vertical significa desconfianza. Una oreja hacia delante y otra hacia detrás significa duda (seguramente no ha entendido alguna cosa que le hemos estado transmitiendo durante la doma).
Cola: es un símbolo de energía. Los movimientos de ésta también nos indican sobre el estado del caballo: si la cola está en alto, es señal de alegría igual que en los perros. Si la cola está entre las ancas significa desconfianza por parte del animal.
Sonidos: un caballo no emite mucha variedad de sonidos aunque deberemos conocer el significado de los pocos que realiza para poder comunicarnos con él. El bufido surge cuando el animal expulsa el aire por su nariz y es un símbolo de alegría. El mujido indica miedo o desconfianza ante algo que le es desconocido. El gruñido significa una señal de dolor. El chillido normalmente es breve y agudo. Lo suelen manifestar las hembras para expresar su mal humor (seguramente con otra hembra). Y por último, los relinchos que están producidos por mero nerviosismo o para avisar al resto de la manada cuando un ejemplar se ha quedado atrasado.

